martes 17 de noviembre de 2009

Agradezco

Agradecer es una de mis aficiones favoritas que procuro practicar a diario. Hoy comparto con vosotr@s un maravilloso texto de Viviana Barnatangini que me ayuda en este ejercicio cotidiano. Es sencillo y profundo a la vez. ¿Agradecemos juntos?




"Agradezco a la mañana,
Por haberme despertado.

Agradezco a mis padres
Que la vida me han regalado.

Agradezco a la lluvia
Que moja mis pies cansados.

Agradezco al mundo
Por haberme albergado.

Agradezco a la llama
Por haberme quemado.

Agradezco a la vida
Por dejarme vivirla.


Agradezco a la infancia
Por no haberme olvidado.

Agradezco mi mente
Mi palabra y mi canto.

Agradezco a mis manos
Porque crean por mí.

Agradezco a mis labios
Porque expresan por mí.


Agradezco a mis ojos
Porque ven la verdad.

Agradezco a mi corazón
Por dejarme soñar..

Agradezco a mi cuerpo
Por hacerme sentir.

Agradezco a la gente
Por enseñarme a vivir.

Agradezco mis virtudes,
Mis logros y mis fracasos.

Agradezco mis lágrimas,
Mi dolor y mi quebranto.

Agradezco a las almas
Por el saber revelado.

Agradezco a mi amor
Por estar a mi lado.

Agradezco a mis sueños
Por lanzarme hacia delante.

Agradezco a mis hijos
Por hacerme felíz.



Agradezco a las flores
Por dar sin recibir.

Agradezco a mi entorno
Y la belleza que descubrí.

Agradezco a los velos
Por librarme de ellos.

Agradezco a la paciencia
A la humildad, a la vergüenza.

Agradezco a los ojos
Que miran mis palabras.


Y por sobre todas las cosas
Agradezco al Creador
Por dejarme encarnar
En este traje que llevo hoy..."

sábado 17 de octubre de 2009

Flores frescas junto a mi puerta


Llegué, al fin, a esta casita abandonada. La Imaginaba llena de polvo y telarañas. Había dormido demasiado tiempo para encontrarla bonita. Ese duendecilllo lleno de dudas que, a veces, golpetea la mente con su pesimismo me susurraba al oído:_ No te hagas ilusiones Libertad. Ya no quedará apenas nada de utilidad aquí. Esta humilde morada, antaño llena de luz y sonidos guardará bellos recuerdos, encerrados en hermosos comentarios dejados por tantas almas bellas que vinieron a compartir su sentir escuchando el tuyo. Pero sólo encontrarás recuerdos, nada más. Muchos de esos viajeros se convirtieron en amigos verdaderos; Se quedaban a disfrutar contigo de las palabras, de la música y de las flores frescas de las ventanas, esas que ahora no conseguirás abrir, humedecidas y envejecidas con el paso del tiempo. La cerradura y las bisagras de la puerta estarán tan oxidadas que no te será posible apenas entrar. El tejado estará semiderruido y los amigos, cansados de venir y tocar a la puerta sin encontrar una mano amiga al otro lado, se habrán alejado(un poco tristes quizás) pero ilusionados en busca de más hogares amigos. Porque en este basto océano hay muchas casas bañadas de armonía que les esperan_.

En el quicio de la puerta encontré flores frescas! Había algunas margaritas, eran comentarios amistosos, hermosas rosas, muestras de cariño y amor. Flores silvestres, símbolo de empatia y plantas aromáticas que han conseguido impregnar este rincón del aroma maravilloso de la amistad.

Con una lavadita bastará porque vinieron a esta puerta una y otra vez caras sonrientes que la mantuvieron en pie. MIL GRACIAS A TODOS.

Con amor.

Libertad.

viernes 22 de mayo de 2009

Aún estamos a tiempo.


Estoy aquí.
Estamos aún a tiempo de compartir.
No busquemos culpables; no tengo la culpa y tú tampoco.
La culpa es la falta de amor, como siempre.
Toma, una vez más mi mano.
No lleva oculta espada alguna.
No te pido nada, no busco nada, sólo te ofrezco, sólo te doy
.
Si amamos nunca estamos demasiado lejos los unos de los otros.
Con amor.

martes 5 de mayo de 2009

Cuando mi silencio te llega


El silencio de mi voz, de mis letras, ha sido una oportunidad preciosa para darme cuenta de que un puñadito de seres humanos han oído ese silencio y han comprendido lo que les decía. Así, han venido hasta mi puerta, sin llamarles, solo para traerme una sonrisa, un abrazo, unas palabras de ánimo...¡No puedo ser más afortunada!. Deseaba haceros llegar mi agradecimiento, devolveros multiplicada vuestra sonrisa y vuestro abrazo a todos los que ya formáis parte de mi camino, de una manera tan especial que me emociona y no me permite despedirme.
A
vosotr@s Marisa, Neli, Ainhoa, Natacha, María, Ángela, Elsis, Marga Fuentes, Marysol, Cecy, Tía Elsa, Asun, Maria Jesus(Majecarmu), MarianGardi, Soñadora, Edurne, Ilusión, Ligia, Ana, Mari Carmen, Alma, Pedro, Anyglo, Loose, Shingen, Lupe, GRACIAS por poner parte de vosotros mismos en un paquetito envuelto con todo vuestro cariño; Gracias por recordarme que merece la pena el esfuerzo por seguir con el blog. Por hacerme ver que ESTÁIS, que SOIS una REALIDAD. Os veo desde mi ventana, os escucho a través de vuestros blogs y llenáis de colores mi casa.

Con todo mi amor os dedico esta entrada.

Libertad.

viernes 20 de marzo de 2009

Lo que tú posees.


"Se cuenta que un monje peregrino había llegado a las afueras de la aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. De pronto se acercó corriendo hasta él un aldeano y le dijo: ¡La piedra! ¡La piedra! ¡Dame la piedra preciosa!
¿Qué piedra?, -le preguntó el monje.
La otra noche, -respondió el aldeano-, se me apareció en sueños una divinidad y me aseguró que si venía al anochecer a las afueras de la aldea, encontraría aun monje peregrino que me daría una piedra preciosa con la que sería rico para siempre.
El monje peregrino rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra: Probablemente se refería a ésta, -dijo, mientras entregaba la piedra al aldeano-. La encontré en un sendero del bosque hace unos días. Puedes quedarte con ella.
El hombre se quedó mirando la piedra con asombro. ¡Era un diamante! Tal vez el mayor diamante del mundo, pues era tan grande como la mano de un hombre. Así que tomó el diamante y se marchó. Pasó la noche dando vueltas en la cama, totalmente incapaz de dormir. Al día siguiente, al amanecer, fue a despertar al monje peregrino y le dijo: No quiero el diamante, quiero la riqueza que con tanta facilidad te permite desprenderte de él. "

(Relato adaptado, de la tradición budista)
Deseo que disfrutes de la riqueza que posees. ¡Feliz fin de semana!

jueves 19 de marzo de 2009





Hoy es un día festivo para mí.
¡HOY CELEBRO LA VIDA!
Te invito a celebrarlo conmigo.
Con amor
Libertad Pelayo.

lunes 16 de marzo de 2009

La Amistad y El tiempo



Acabo de recibir una agradable noticia. La reflexión que comparto hoy con vosotros está también en la página del club optimista vital.

Cómo la reflexión se titula "La amistad y el tiempo" quiero deciros lo importante que es para mí ésta hermosa forma de amistad nuestra, que va más allá de los compromisos y que siento tan cercana.

Decidiremos juntos el tiempo de esa amistad que compartimos. Permitidme hoy dedicároslo ya que sois en gran parte los responsables de infundirme, con vuestro cariño y generosas palabras, el coraje necesario para compartir con más personas mis letras.

El enlace es http://www.cluboptimistavital.com/. Está en reflexiones sobre los amigos.

Os dejo a continuación la reflexión:

La amistad y El paso del Tiempo
Un anciano caminaba despacio por el paseo. Al pasar a mi lado se nos escapó a los dos una sonrisa. Éste privilegio, el de poder regalarnos una sonrisa sólo lo poseen los seres humanos. Fue una amistad de un instante.
Una mujer me hizo sitio, junto a ella, mientras viajábamos en el autobús urbano y conversamos durante el trayecto. Fue una amistad de unos minutos.
Un chico habló conmigo, hace ya muchos años, en un banco de Londres. Él era Italiano, yo española. Eso no fue obstáculo para la comunicación y charlamos animadamente. Ahora sé que vive en él ese feliz recuerdo. Fue una amistad de unas horas.
Una amiga con quién comparto amenas charlas telefónicas me conocerá personalmente éste verano. Es una amistad ganada al tiempo al existir antes incluso de conocernos.
Existe el amigo que camina siempre a mi lado. Comparte mi alegría y está cuando llegan los momentos malos. Yo le acompaño en éste trayecto. Nuestra amistad es para toda la vida.
Todos tenemos la fortuna de guardar en nuestro corazón el recuerdo de una amistad entrañable. A veces nos sentimos tristes al creer que la perdimos pero no es así. Aunque no volvamos a ver a esa persona, formamos parte ya de un momento feliz en su vida. Y la VIDA se compone de MOMENTOS.
Así la amistad puede ser de una hora, de un día, de una época determinada; el amigo o la amiga del cole, de la facultad, de aquél viaje, de aquél curso, de aquel trabajo se forma casi sin darnos cuenta Y permanece en nuestra memoria siempre. Cada vez que nos llega ese recuerdo es como si viviésemos de nuevo esa amistad y esas caricias del alma nacidas de aquella amistad vuelven a nuestra mente.
Creo en cada amistad, en la de un momento y en la de toda una vida.

Os entrego, junto a mi cariño, la semilla de la amistad nacida de éste momento.

Libertad Pelayo.

jueves 5 de marzo de 2009

Hoy perdono


Hoy te perdono, hoy me perdono. Sé que el perdón es la respuesta a casi todos los problemas y es un regalo que nos hacemos a nosotros mismos porque al perdonar aligeramos nuestra carga, a veces realmente pesada, y nos liberamos otro poquito.

Hoy te perdono, hoy me perdono. Sé que el perdón hacia nosotros mismos y hacia los demás nos libera del pasado

Hoy te acepto como eres, me acepto como soy. Contemplo mi pasado con cariño y sin rencores y decido llenar mi mundo de alegría. Al hacerlo recobro la paz y la armonía.


"El perdón es la fragancia
que la violeta deja
en el talón que la ha pisado"

Mark Twain

lunes 16 de febrero de 2009

Tal y como somos



El domador de fieras enseña a los leones lo que deben hacer. Ellos son ajenos a su increíble poder. Soportan el dolor del látigo y obedecen porque así obtendrán comida y serán tratados bien. Hacer las cosas bien es, para ellos, actuar conforme a lo que el domador dicta.
Así, muchos de nosotros, solemos vivir de acuerdo con lo que nuestro “domador” particular cree que es correcto, esperando, a cambio, su cariño y aceptación. Actuamos en el circo desconociendo el auténtico león que somos por naturaleza. Y vivimos esclavos, anhelando la libertad pero sin creer que sea posible.
En nuestro interior habita ese poder, esa fuerza que nos ayuda a despertar, que nos invita a ser quienes realmente somos, a vernos tal y como somos cuando nadie nos mira, cuando nadie nos juzga. Nos empuja a ser sencillamente nosotros mismos, a pesar de todo. El ser humano se muestra tal y como es cuando no hay nadie para aplaudirle ni tampoco para reprocharle.
Siendo auténtico a cada paso que damos nuestra grandeza se muestra. Nos convertimos en mejores personas. Y aunque perdamos, en ese camino a nuestro conocimiento interior, personas que estaban cuando nos comportábamos como “exigía el guión”, el encuentro con nuestro ser y el descubrimiento de que hay mucha gente que nos acepta tal y como somos, nos hace darnos cuenta que no hemos perdido nada, que todo es ganancia.

"Ojalá seas quién realmente eres"

Con todo mi cariño y amor.

lunes 2 de febrero de 2009

No tengas miedo



“No tengas miedo,
No te sientas solo.
Aquello que guía a las estrellas
Te guía a ti también.”

viernes 30 de enero de 2009

Manifiesto por la solidaridad




Quien mejor que Gandhi para presentar hoy, con sus propias palabras, el Manifiesto al que me adhiero. Las frases que a continuación leeréis, todas ellas de Gandhi, resumen perfectamente, en opinión del autor, Cornelivs, el contenido y el espíritu de este “Manifiesto por la Solidaridad”.
“En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos”.

“Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”.

"Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”.

Unamos, pues, todos nuestras voces. Con ese espíritu común, y justamente cuando se van a cumplir 61 años del fallecimiento de Gandhi, el autor del blog Cornelivs, publica el Manifiesto por la Solidaridad. Invita, pues, a todos los que compartan este mensaje solidario y así lo deseen (amigos, conocidos, lectores y demás interesados) a que lo publiquen también en sus blogs y que lo difundan a todos los medios de comunicación posibles. Cada blogger, cuando coloque en su blog este Manifiesto, recuerde lo que pensaba Gandhi: "Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga" y también que “Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena”.

Me uno al Manifiesto por la solidaridad
Creado por Cornelivs http://cornelivs.blogspot.com/

lunes 26 de enero de 2009

Bienvenido

Estos días estoy apenada por la pérdida de una buena amiga. No me siento animada para escribir y he querido compartir con vosotros una entrada que escribí al inicio del blog, cuando aún no teníamos la fortuna de conocernos como ahora. Espero que os haga tanto bien como me hace ahora a mí porque, al releerlo, me doy cuenta que la vida siempre viene de nuevo, con nuevas esperanzas y nos recuerda que el amor solo muda de cuerpo.
Con todo mi cariño y amor.


Vuelve a tu niñez, recuerda cuando eras pequeño, tan pequeño que no tenías aún miedo, ni dudas. Nacemos sin peso, libres, y es a medida que crecemos cuando vamos incorporando a nuestra maleta temores que, en ocasiones, perduran en nosotros el resto de nuestra vida.

Hoy he visto a un recién nacido. Hoy he visto la belleza, la inocencia y el amor a través de sus ojos. No he podido contener la emoción y las lágrimas han llegado a los míos. Sé que es motivo de alegría que un niño nazca y sin embargo la tristeza también aparece al saber que, con su nacimiento, trae la capacidad para aprender de nosotros. Decía Rousseau “La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras”.
Hay tanta hermosura en sus ojos. ¿No sería posible que, por esta vez, dejáramos que este niño no empezara a cargar temores?. Qué solo le ofreciéramos una cálida y alegre Bienvenida al mundo sin regalarle nuestras propias maneras de pensar acumuladas en nuestras maletas…
Ponemos todo nuestro afán en enseñarles desconociendo que es de ellos de los que tenemos que aprender.

Cuando un viajero, un familiar lejano, un amigo que hace mucho que no vemos llega a nuestra puerta, merece una cálida y alegre bienvenida. Cuanto más se merece un niño que viene de un mundo sin espacios, sin fronteras y que debe aprender a vivir en un espacio tan chiquitín como su cuerpo. Un niño que al nacer comienza su camino hacia el olvido de quién es realmente. Olvidar de donde procede para vivir plenamente aquí y echar raíces.
Bienvenido al mundo, querido niño. Volveré a darte la bienvenida al oído cada vez que te vea. Deseo que el regalo de mi ternura y amor te llegue también de cada persona que se acerque a ti. El cariño y el amor tienen que ser una lluvia fina y constante entregada sin cesar a los recién llegados para que inunde sus corazones nuevos.

Al nacer y en la primera infancia estamos muy cerca de Dios. Por eso, los niños son nuestros maestros, nuestro punto de encuentro con la fuente, con ese otro mundo de donde todos procedemos y al que vuelve el ser que conoce el camino de vuelta.
Nos acercamos a ellos y una sonrisa se dibuja en nuestra cara. Cuanto más anciana es la persona más se siente atraído por un niño y, si es recién nacido, más fija su mirada en sus transparentes ojos. La mayoría de las veces no sabe que es exactamente lo que le atrae. No se da cuenta que el camino de vuelta es el mismo que ha recorrido el niño para venir. Les une el principio de uno y el fin del otro. La paz, la quietud que traen consigo lo recién llegados es lo que perdemos a lo largo de nuestra vida. Los temores se van acumulando en nosotros. La duda, la desconfianza, la rabia han destruido nuestra inocencia. El bebé viene con todo lo que buscamos luego. Y volvemos a el con la esperanza de recuperarlo.

Vivir es llegar y morir es volver. El niño viene sin saber hablar y para cuando aprende a hacerlo ya se le han olvidado las respuestas a preguntas que se hará el resto de su vida y que podía haber contestado con toda naturalidad al nacer. Por eso estar en compañía de un niño puede hacernos percibir lo que sabe, lo que es. Puede trasmitirnos la alegría que trae consigo y reflejar un poquito de la eternidad a la que pertenece y a la que pertenecemos todos. “Aunque mis labios se quedasen sin voz, mis ojos hablarían”. Ellos hablan y a veces tapamos lo que dicen con nuestras palabras ya que éstas no coinciden con lo que nuestros ojos reflejan. Mira los ojos de un niño y escucha lo que dicen, quizás encuentres en ellos el camino de vuelta a casa
.


lunes 19 de enero de 2009

Optimista vital



Hoy, con todo cariño, os invito, a todos los que deseéis acercaros, a visitar una página llena de optimismo y vitalidad. Es una iniciativa del escritor Bernabé Tierno, al que muchos de vosotros conoceréis ya por sus libros de Psicología positiva. Le conozco personalmente y puedo decir que es un enamorado de la vida, que ha hecho realidad un proyecto en forma de página abierta a todo el mundo.


Él y sus colaboradores me animaron a contar públicamente mi testimonio. Dá un poco de vértigo y de apuro contar públicamente un trocito de vida. Aquí, en el blog, es diferente,;me siento arropada con vosotros ya que sólo tenéis palabras que son abrazos para mí cada vez que venís. Pero fuera me daba miedo,. Así todo rompí la barrera del temor y el pudor ,atraída por el generoso proyecto. Otros lo han hecho antes, todos con el propósito de que su experiencia y, sobre todo, su actitud positiva ante la vida, pueda ayudar a los demás. Tú mismo puedes aportar, si es tu deseo, tu testimonio.


Como vereis los que visiteis la página, se trata de un sitio vivo donde los colaboradores prestan su apoyo y ayuda. Conozco a dos de ellos y sé que dedican su tiempo de ocio y sus conocimientos de forma desinteresada. Eso me gustó aún más.



Todos sabemos el bien que nos hace leer un comentario a nuestra entrada. Vosotros, que tenéis el don de la palabra, que enriquecéis mi casita, más aún. Si lo deseáis me sentiría muy arropada con vuestras palabras, que podéis dejar en el club optimista, al término del testimonio. Se titula "un camino complicado".

Me he permitido ésta petición en la confianza de saberos ya amig@s y, como tales, con la ilusión de que podáis seguir conociéndome un poco más, a través de mi historia personal. Aunque sé que me conocéis ya. ¡Tengo un gran amigo que creía que os conocía personalmente, al leer vuestros comentarios y notar que percibís tanto!




Espero que os guste. Con todo mi cariño y amor.





sábado 17 de enero de 2009

del dar



"Nuestras vidas siempre estarán colmadas si nuestros corazones dan a manos llenas"

martes 13 de enero de 2009

En tus ojos azules


La sala era aséptica y gris. Al menos, así la sintió mi ánimo. Sentí frío, mucho frío. Tumbada en aquella camilla, cubierta tan solo con una sábana verde que parecía fuera a caerse al suelo en cualquier momento deslizándose por mi cuerpo desnudo, esperaba…


Solo unos minutos antes un hombre grueso me había cogido en brazos y me había depositado allí, bajo un gran plato circular cuajado de luces. Al parecer algún aparato impedía el paso de la cama con ruedas en la que yo viajaba, al lugar central de la estancia donde debía dejarme. Él, airado por las palabras que otro hombre vestido de verde le decía y convencido de que podría fácilmente con el peso de una mujer tan delgaducha, no dudó en solucionar aquel inoportuno problema llevándome “aúpas” como llevan a un niño a su cuna.

Es curioso como la memoria graba algunas situaciones de nuestra vida de tal manera que recordamos hasta el más mínimo detalle de esos momentos y nada del resto de ese día, de ese mes o incluso de aquel año. Así mi mente guarda cada instante de esos breves minutos antes de aquella intervención.

No puedo precisar el tiempo que permanecí sola. Esperaba, al llegar a aquel lugar, escuchar el ruido del ir y venir del equipo preparándolo todo. Como había visto en la TV. Imaginaba a los médicos dispuestos junto a la camilla, con las manos levantadas, enfundadas en guantes de látex, esperando mi llegada para comenzar la operación rápidamente. No fue así.

Me viene a la memoria, como una secuencia de una película que se repite una y otra vez, aquel olor a lejía y a medicinas. El dolor intenso producido por el celador al levantarme ambos brazos y quitarme el camisón, ignorando que tenía partida la clavícula, se unía ahora al dolor continuo que sentía en la cabeza. Abotargada por las medicinas y temblando por el ambiente gélido, no acertaba a reconocerme. Desnuda, sin perfume, sin maquillaje y sin la melena cubriéndome la cabeza y los hombros- aquella melena que era parte de mí, de mi personalidad, la imagen de mi misma-, me sentía totalmente indefensa. Todo lo que yo era parecía haber desaparecido desde aquel accidente, junto a la felicidad y a la alegría.


La idea de que me tuvieran que abrir el cráneo y hurgar en su interior para quitar aquel dolor y aquella opresión que hacían peligrar mi vida no me convencía. Suponía que era como quien intenta matar una mosca a cañonazos. Demasiado agresivo y peligroso como para surtir efecto.

Pero no tuve elección. Aterrada por la idea de que fuera solo mi cuerpo el que sobreviviera a todo aquello, que mi alma, mi conciencia, escaparan de su jaula al abrirse de aquella manera, sufría quedamente, sin sollozos, manteniéndome a la espera de lo que sucediera…

Me asustaba tanto la idea de morir por dentro y seguir con vida sin sentir, sin hablar, sin oír, sin querer y sentirme querida que la idea de no superar la operación me parecía una buena solución. Si pudiera dejar esta vida sin causar sufrimiento a mis hijos por su pérdida, la muerte no supondría para mí angustia pero la idea de que ellos se quedaran sin madre me producía tal tristeza que apenas me dejaba respirar. Además el temor a lo desconocido también me angustiaba. Una lluvia de terribles pensamientos me calaba hasta los huesos.

Mis lágrimas caían sin fuerzas. Me sentía completamente abandonada. Deseaba que algo ocurriera. Mis temblores se volvieron convulsivos. ¿Dónde se fueron todos? De pronto sentí un roce en mi mano. Abrí los ojos y te miré asombrada. Estabas de pie junto a mí y con tu mano acariciabas la mía.
Totalmente vestida de verde, cubrías tu rostro con una mascarilla que solo me permitía ver tus ojos. Me dijiste.” Tranquila, todo irá bien, abandónate”. No solo recuerdo cada palabra; Tu manera de expresarte, con tanta ternura y serenidad provocó en mí una sensación de paz difícil de explicar.

Sonreías. No ver tu rostro no me impidió saberlo. Te miré a los ojos. Eran azules, de un azul tenue como el cielo en primavera, entre el gris del invierno y el intenso azul de Julio. El contacto de tu mano y tus breves palabras llenas de esperanza me tranquilizaron. Dejé de tiritar y, ajena a lo que ocurría a mí alrededor, y con la mirada bañada en lágrimas quise decir algo pero no pude.

Solo podía ver tus ojos. Encontré belleza en un lugar donde no había nada bello. Parecías decirme“-Dáme la mano” en el momento que un tremendo calor recorrió mis venas. Entonces ocurrió. En un instante el dolor desapareció. Sentí un agradable calor, como el de los atardeceres en los días de verano. Una luz tenue brillaba a mí alrededor. El cuerpo no me molestaba, me sentía ligera y tranquila, no había ruido, solo sentí la calma y la paz que ansiaba. Fue entonces cuando supe que nada malo iba a pasarme, que nadie podría ya hacerme daño, que no debía temer, lo desconocido se hizo conocido y dejé de tener miedo.

Tus ojos fueron la gran ventana que se abrió ante mí para mostrarme aquel hermoso día claro. Sentí una apacible voz llamándome, sin gritar, callandito:”-Venga, no te quedes ahí parada, siente tus alas a tu espalda y vuela, yo estaré contigo”.
No estaba sola, nunca había estado sola. Como explicar lo inexplicable. Supe que no debía preocuparme por mis hijos, que ellos eran eternos, que siempre estaría junto a ellos, pasara lo que pasara. Les vi sonriendo y felices.

No recuerdo que pensara fuera aquel lugar la antesala al más allá. Estaba tan a gusto y con tanta paz que no me importaba haber muerto. Sin dolor, sin sufrimiento, sin lágrimas, pasé a formar parte de aquella armonía, de aquella paz que me invadía, y a la que me unía para formar un todo más grande aún.

Sonreía sin preguntarme, sin preocuparme de nada, solo disfrutando de tanta belleza cuando sentí nuevamente un dolor agudo. Cerré los ojos un momento y, al abrirlos de nuevo, sentí mi pesado cuerpo aprisionándome. Sentí nauseas, dolor. Pronto me di cuenta que estaba en el hospital de nuevo. Tuvo que pasar un tiempo para que pudiera comprender por qué tuve que dejar aquel profundo bienestar y volver de nuevo.

No volví a encontrarme con tus ojos. No pude preguntarte, no pude agradecerte, pero nunca te olvidaré.

Gracias por tu amabilidad, gracias por tus ojos que me ayudaron a volar, gracias por seguir guiando a las demás personas perdidas como yo.

Podrías pensar, creer ser solo una enfermera o una anestesista haciendo su trabajo. Sé que instruida en la ciencia de la medicina, podrías razonar que fue la anestesia la que me sumió en aquel maravilloso sueño. Que no tengo nada que agradecerte, que tus ojos ni son tan azules ni pueden llevar a ningún sitio.

Pero creo que tú sabes, por el contrario, quien eres, conoces ya lo que yo supe entonces, no albergas duda de lo que somos, de que llevamos la divinidad en cada célula de nuestro cuerpo, en todo nuestro ser.
El amor, la paz que me transmitiste, anida en ti. No importa si estás en el momento de darte cuenta o no, eres especial y estás en el sitio oportuno para hacer aquello para lo que viniste al mundo.

Me diste la quietud que mi espíritu asustado anhelaba. Ahora sé que existen personas como tú que regalan a los demás esperanza y que nos recuerdan que no estamos solos.

En tus ojos azules encontré a Dios, al ser de luz del que todos estamos hechos. Diariamente Él nos habla, nos hace saber que no hay razón para preocuparnos.”Abandónate, me dijiste… Así, Él“me llevó en brazos” cuando no podía caminar sola.
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jueves 8 de enero de 2009

Sabes amar


El amor es lo que al mundo mueve. Amor a la pareja, a los hijos, a la familia, a los amigos, a los vecinos, a toda la humanidad. Es muy triste morir sin haber amado o sin sentirnos amados. Todos estamos hechos de amor. Venimos de fábrica con una fuente inagotable de amor, solo que no lo sabemos. Buscamos fuera, lejos, lo que se esconde en nosotros.

Mira con nuevos ojos junto a ti, sabes amar porque eres amor. No importa si compartes tu casa con alguien, comparte la vida con los que veas amor en su corazón y nunca estarás solo. El amor verdadero no es exclusivo de la pareja, de los amantes, el amor puro es el que damos como un regalo a alguien y nos da un vuelco el corazón al sentir que aquel a quien se lo entregamos estaba esperándolo y nos lo agradece con una sonrisa.



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viernes 2 de enero de 2009

Te pintará el arco iris


En su pequeño cuerpo apenas cabe su alma grande. Va repartiendo el amor que le brota a raudales. Pinta los colores que perdimos una vez: el verde, que trae la esperanza, el azul que nos llena de amor, el amarillo que irradia luz, también pinta de blanco, que aunque no se aprecia en el cuadro, emana calma, estabilidad y armonía.

Cuando la oscuridad y la tristeza nos invaden él llega sin hacer ruido y, sencillamente, nos regala la luz que lleva en su interior. Es tan sutil que apenas lo percibimos. Es solo un niño y, en su inocencia, apenas es consciente del hermoso don que posee.

Él viene a regalarte el aire, viene a traerte de nuevo a la vida y a pintarla de colores. Déjale que te pinte…Dibujará a la niña que fuiste, la niña que está en tu interior y aún sufre, protegida bajo un enorme arco iris, ese arco iris que te acompaña y te ha acompañado siempre. Dejará que termines tú lo que él comienza. Porque solo tú puedes pintarte de nuevo la sonrisa, tú eres la única que puedes colorear de nuevo el cuadro de tu vida.

sábado 27 de diciembre de 2008

Vuela




“Una palabra es un pájaro en mitad de una página
Tú eres una palabra en medio de una hoja en blanco
Y puedes volar hasta donde quieras…
Vuela…vuela…antes que la página pase…
Antes de que caiga la noche…”


A.Soler